La Jerarquía del Aprendizaje

Siempre que oigo a un profesor decir, “A veces puede hacerlo y a veces no.” O “Tiene problemas con guardar información en su memoria a largo plazo”, busco evidencia de que el profesor haya aplicado una jerarquía instructiva del aprendizaje. Aquí presento un repaso rápido a la jerarquía; y una referencia para uno de los muchos libros útiles a los que fui presentada durante mi formación profesional como Psicóloga Educacional.

Cuando estamos dominando cualquier nueva habilidad o estrategia, es típico que el aprendiz pase por una serie de etapas de aprendizaje. Al principio, normalmente están vacilantes e inciertos cuando intentan usar la habilidad objeto de estudio. Con información del profesor y mucha práctica, el aprendiz llega a ser mas competente, preciso, y seguro de sí mismo cuando utiliza la habilidad. Puede ser muy útil pensar en estas fases del aprendizaje como una jerarquía (ver tabla abajo).

La falta por parte del instructor de poner atención a la jerarquía del aprendizaje es una de las razones más comunes por los cuales un Plan Educacional Individual puede no tener éxito. Un alumno parece haber aprendido una habilidad y por lo tanto se introduce otra habilidad antes de que el alumno haya alcanzado siquiera un nivel de competencia, mucho menos de generalización o de adaptación. Parte del éxito que tienen programas tales como Huellas de Alfabetismo o Recuperación de Lectura es la aplicación de la Jerarquía de Aprendizaje. Por ejemplo, Recuperación de Lectura requiere que los profesores hagan planes para que los alumnos “Anden por lo Conocido” como método para ayudar al alumno que progresen en habilidades desde el Nivel de Precisión a niveles más altos de confianza y competencia.

La jerarquía del aprendizaje (Haring, Lovitt, Eaton & Hansen, 1978) tiene cuatro etapas: adquisición, competencia, generalización y adaptación:

Etapas de Aprendizaje

1. Adquisición. El aprendiz ha empezado a aprender cómo completar la habilidad objeto de estudio pero todavía no es preciso ni competente en la habilidad. El objetivo en esta fase es mejorar la precisión. Por ejemplo, cuando se aprende a cambiar las marchas en un coche, yo diría que un aprendiz está en el Nivel de Adquisición si puede cambiar con precisión las marchas pero necesita poner toda su atención y quizás no pueda hacerlo correctamente si se le distrae.

2. Competencia. El aprendiz puede completar la habilidad objeto de estudio con precisión pero trabaja lentamente. El objetivo de Aumentar Competencia (que se llama a veces la fase de “sobre-aprendizaje” es incrementar la velocidad de respuesta del estudiante (competencia). En términos de conducir, un conductor que es competente en cambiar las marchas puede cambiar marchas, masticar chicle y conversar con el pasajero al mismo tiempo.

3. Generalización. El aprendiz es preciso y competente a la hora de utilizar la habilidad objeto de estudio pero no lo usa por general en diferentes situaciones o lugares ni discrimina con precisión entre la habilidad objeto de estudio y habilidades ‘similares’. Siguiendo con el ejemplo de conducir, el conductor que haya generalizado la habilidad de cambiar las marchas puede ponerse al volante de cualquier modelo de coche y es capaz de cambiar las marchas con confianza, después de echar una breve ojeada a la disposición de las posiciones de las marchas.

4. Adaptación. El aprendiz ya es preciso y competente en utilizar la habilidad. También puede usar la habilidad en muchas situaciones o entornos. Sin embargo, el aprendiz todavía no es capaz de adaptar la habilidad a nuevas exigencias o situaciones. Aquí, el objetivo es que el aprendiz pueda identificar elementos de habilidades previamente aprendidas que pueda adaptar a la nueva situación. Para el conductor de coches, un ejemplo de adaptación de cambiar las marchas podría ser que su habilidad en cambiar marchas le facilite aprender como usar una palanca de control para controlar un juego de ordenador.

Aunque la Jerarquía no menciona una quinta etapa, siempre añado una mía propia:

5. Mantenimiento. Se necesita practicar y ensayar cualquier habilidad para mantener la utilidad de esa habilidad.

Cuando el profesor identifica con precisión la etapa de aprendizaje de un estudiante, el instructor puede escoger ideas de educación que se presten más al éxito ya que estas estrategias estarán relacionadas con las necesidades del aprendizaje del estudiante.

Referencia: Haring, N.G., Lovitt, T.C., Eaton, M.D., & Hansen, C.L. (1978) The fourth R: Research in the classroom. Columbus, OH: Charles E. Merrill Publishing Co.

Image Credits: dirac 3000

 

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